Sinopsis
Al bailar o ver bailar descansamos de esa obsesión tan humana que es querer bajarlo todo a palabras. Un automatismo que, a veces, no sirve de nada. Como preguntarnos el por qué de ciertas cosas. En momentos de duelo está bien hablarlo, pero también es necesario encontrar la forma de callar el hilo del pensamiento de alguna manera… de hecho en "Me iré" hay un homenaje al cine mudo, en concreto al de Maya Deren. Esta dramaturgia coreográfica atraviesa distintas fases del duelo —negación, ira, negociación, depresión y aceptación— conectándolas con una genealogía de bailes que van desde el ballet, el danzón o el flamenco, hasta el jazz, el tap o el krump. Una cartografía corporal y temporal que convierte la pieza en una investigación escénica sobre la herencia cultural, los cuerpos atravesados por la historia y la persistencia del movimiento como forma de memoria. El libreto de "Me Iré. Cómo bailar un duelo" subraya esa conexión principio-danza-final y vuelta a empezar.