Sinopsis
60 Minutos en Blanco es una obra de teatro totalmente improvisada en la que todo nace en directo, ante los ojos del público. Tres improvisadores —dos actores y un director— suben al escenario sin guion, sin ensayos y sin segundas oportunidades. Solo cuentan con una cuenta atrás y 60 minutos para construir una historia completa desde cero: personajes, situaciones, conflictos, giros, atmósferas y desenlace.
El público forma parte esencial de la experiencia, ya que decide el punto de partida de cada función: dónde ocurre la historia, qué género quiere ver o qué universo desea proponer. A partir de esas sugerencias, los intérpretes crean una pieza escénica única e irrepetible.
Mientras un cronómetro proyectado marca el paso del tiempo, la tensión crece y cada minuto cuenta. Cuando el reloj llega a cero, la historia termina. Las luces se apagan y esa obra, creada solo para ese público y en ese instante, no volverá a repetirse jamás.